miércoles, 25 de agosto de 2010

Cuatreros roban vaca de una abuelita de 75 años

  • La doña salvó la vida por un pelo. Fueron seis tipos, todos tuichaite yre. Ningún vecino ayudó a la doña.
  • Los abigeos llevaron la vaca de la cocina de la víctima. Ella creía que era el lugar más seguro para guardar a su rymbami. Mamópa. Los ladrones ni siquiera actuaron en silencio.
La vida de doña Perfecta Aranda no se ajusta mucho a su nombre. Ella tiene 75 años, de profesión lavandera, viuda, cuyo único hijo murió en el 2000. ¿Quién sabe?, tal vez el nombre que mejor le vendría sería “Heroica”, “Invencible” ó “Victoria”. Pero hay todavía más sobre el carácter de esta mujer: así, sola como está en la vida, cuida de su madre de 97 años, ya enferma y postrada en cama. La plata viene de lavar la ropa de sus vecinos, en el barrio San Francisco, centro de Limpio, departamento Central.
Aunque, para doña Perfecta, la gran esperanza de respiro económico eran los un millón y medio de guaraníes que esperaba conseguir con la venta de su última vaca, un animal de un año y cuatro meses con el cual la abuelita tenía una relación ya medio sentimental y al cual, como medida antirrobo, ataba religiosamente cada noche por uno de los horcones del galpón que ella refiere como “mi cocina”.
“Añapytivo ape, che heréipa ko che jyba ha che póre (Cuando la ataba aquí, me lamía los brazos y las manos)”, explicó ayer la doña entre gestos de tristeza y desesperación.
Ocurre que su pobre vaca-esperanza partió a mejor vida el 16 de julio de este año. En la madrugada de ese día, al menos 6 tipos entraron al patio del ranchito de doña Perfecta y, como si fuera una fiesta patronal, a los gritos y entre carcajadas se llevaron al animal. No se sabe si algún vecino se despertó y vio lo que estaba ocurriendo. Lo cierto es que si alguien vio algo no llamó a la policía o, si la llamaron, los uniformados no respondieron el pedido de socorro.
“Che año ha maavea nda che respetai. A lo mejor che kuaa porâ la omondava’ekue che hegui la che vaca. (Soy sola y nadie me respeta. Los que robaron mi vaca me conocían bien)”, se lamentó la doña.
“Ahendu la oraharo hikuái, pero nasêsei, ikatu che juka la asêrire chupekuéra. Oimene 6 personas. (Escuché cuando la llevaron, pero no quise salir. Me podían matar. Eran seis)”, completó la abuelita.
Abigeato. Sin embargo, por así decirlo, doña Perfecta no está sola en su dolor. Según comentó la concejala limpeña Chovy Sonia Aranda, el robo de animales vacunos es una modalidad en alta en Limpio. “Solo en el mes de julio pasado, recibimos 20 denuncias por abigeato. Eso no es escuchaba antes. Estamos ante un nuevo problema de seguridad que estamos discutiendo como atacar”, explicó.
Lucha
La concejala Sonia Aranda dijo también que el tema de la lucha contra el abigeato está siendo discutido al más alto nivel entre las autoridades locales de Limpio, tanto entre las municipales como la policial. El distrito limpeño tiene hoy en día 160 mil habitantes y está dividido en 19 compañías. Los focos donde ocurren el robo de ganado son Colonia Juan de Salazar, Isla Aranda y el barrio San Francisco, en el centro de la ciudad.
Sin compasión
Unos tipos que estaban frente a la casa de la víctima y a quienes, casualmente, se les preguntó la dirección de la doña respondieron en coro con una risotada. Uno dijo: “Ndoroi kuaai moopa oiko pero katuetei ape retopapa la omomva’ekue chupe (No sabemos donde vive pero entre nosotros le vas a encontrar al ladrón)”. La respuesta fue festejada con risas y aplausos. Sin reaccionar ante el kachiahápe (¿bromas?) de los “perros”, se siguió conversando con ellos hasta que, finalmente, uno de entre el grupo indicó que fuéramos a preguntar “ahí en la esquina”, que era cruzando la calle, donde encontramos a doña Perfecta Aranda.
Lo dijo
“Ajohéi ao ajeno che po rasypápeve. Mba’eiko ajapota. Ha ñatendevaera che syre”
Perfecta Aranda, 75. Víctima de robo

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